Cómo sacar contenidos de un evento (sin improvisar)
Hay marcas que hacen un evento increíble… y luego no sacan nada.
Una foto, un vídeo resumen de 40 segundos y cuatro stories perdidas. Y ya.
Es como producir una película y solo publicar el tráiler.
Y lo peor es que no pasa por falta de material.
Pasa por falta de planificación.
Porque el contenido de un evento no se “captura”. Se diseña.
Empieza antes del evento: define qué quieres contar
El error más habitual es llegar con una cámara y cruzar los dedos.
Antes del evento necesitas responder:
- ¿qué historia queremos construir?
- ¿qué queremos que la gente recuerde?
- ¿qué mensajes deben quedar claros?
Sin eso, grabas mucho y usas poco.
Con eso, grabas menos y usas mejor.
Planifica el contenido por fases: antes, durante y después
Un evento no es un día.
Es una narrativa en tres actos.
Antes: crear expectativa
- teaser del concepto
- preparación del equipo
- “por qué este evento importa”
- cuenta atrás
Durante: capturar momentos con intención
- frases clave (soundbites)
- reacciones reales
- mini entrevistas
- momentos de emoción
- detalles que hacen marca
Después: sostener la conversación
- aprendizajes
- highlights por tema
- testimonios
- recap con valor
- “lo que viene ahora”
Esto convierte un día en un mes de contenido. Diseña una lista de capturas imprescindibles (y cúmplela)
No necesitas grabarlo todo. Necesitas grabar lo que luego vas a usar.
Lista mínima recomendada:
- 10–12 clips cortos con ideas potentes
- 6–8 fotos “marca” (no solo gente sonriendo)
- 5 testimonios (15–20 segundos cada uno)
- 3 momentos clave del evento
- planos de recursos (espacio, detalles, interacción)
La clave es la intención.
Asigna roles: si todo el mundo graba, nadie graba
La improvisación se nota cuando nadie sabe quién está haciendo qué.
No hace falta un equipo enorme.
Hace falta un plan.
Piensa en reutilización desde el principio
Un evento te da múltiples formatos, si lo piensas así:
- carruseles con aprendizajes
- reels / clips por idea
- post de LinkedIn con “lo más importante que escuchamos”
- blog post recap con estructura
- newsletter con highlights
- “detrás de cámaras” con el equipo
Un evento no es solo un evento. Es un banco de historias reales.
Cierra con contenido, no con resumen
El típico vídeo “gracias por venir” está bien, pero no basta.
Lo que realmente extiende el impacto es:
- “3 aprendizajes que nos llevamos”
- “5 ideas que se repitieron”
- “lo que decidimos como equipo / marca”
- “qué viene ahora”
Porque si el contenido solo muestra lo bonito, se olvida. Si muestra lo útil, se comparte.
Al final, no es grabar más. Es diseñar mejor. Sacar contenidos de un evento no depende de tener más cámaras. Depende de tener una historia clara y un plan simple.
Lo que se improvisa se pierde. Lo que se diseña se multiplica.




